
Me gustaría que existiese un dios,
Para no estar solo en las noche suicidas de contemplación astral
Me gustaría que fuese guía moral para poder seguir sin cuestionar
Me conformaría con tener una pequeña duda para poder negar en publico y sentirme confortable en privado,
Pero no es así la verdad me azota contra la pared y mis dientes vuelan como las ideas lanzadas al voleo en una noche de bohemia y alcohol.
Soy un discurso inentendible
soy un desesperado solitario
que prefiere la autoflagelación privada que la esperanza estupida
Soy una lagrima dulce que cae por la nalga del desprecio
Pienso que la rima es la prostitucion de la poesía
No se como entenderme
Soy un saco de órganos que se formo al azar
Y me deprimo por lo anterior
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