martes, 14 de julio de 2009

libros


No me arrepiento de ser un cobarde
De esconderme entre libros
De mirar de reojo la realidad
Cuando en realidad mi mundo se cae a pedazos
¿Tengo otra opción acaso?
No puedo manejar lo que no controlo
Lo que me sobrepasa me atemoriza
No puedo enfrentarlo
No puedo huir
Solo me queda esconderme
Entre trincheras de banalidades sin sentido
De ritualidades obsoletas
De conversaciones superfluas
En pensamientos superficiales
Y cuando ya no tengo todo eso
La realidad pasada toca la puerta
Como la muerte toca la puerta de un anciano
E inmisericorde me arrastra fuera de mis trincheras
Donde soy solo agua salada
Que sale de mis ojos
Lo inevitable sucede cuando mas lo esperas
Ahora mientras la caída me rompe la espalda y las piernas
Me arrastro lastimero hasta este trozo de papel
Para desquitar en el mis miserias
Que no quiero hacer oír a nadie.